Introducción
Empiezo diciéndote lo que este artículo no es, porque me parece más honesto que dejarte llegar hasta el final para descubrirlo.
No es un comparador de tarifas. No te vamos a recomendar ninguna compañía, no vamos a publicar precios del kilovatio hora —cambian constantemente y cualquier cifra que escriba hoy estará desfasada cuando tú leas esto— y no vamos a decirte si te conviene el mercado regulado o el libre, porque eso depende de tu tolerancia a que el precio varíe y no de nada que yo pueda medir en tu casa.
Somos una empresa de reformas que lleva desde 1998 haciendo instalaciones eléctricas en Mallorca. Y desde ese lado hay una parte del contrato que sí es nuestra materia, que casi nadie explica bien y que es donde más dinero se pierde o se gana: la potencia contratada y cómo se reparte. Porque el término de potencia se paga todos los días del año, se consuma o no, y porque —esto es lo que casi nadie sabe— no puedes contratar la potencia que quieras: puedes contratar la que tu instalación admita.
Así que vamos a lo nuestro: qué decisiones son realmente tuyas, cómo calcular con datos —no con estimaciones— la potencia que tu vivienda necesita, cuándo tiene sentido contratar dos potencias distintas, y qué límite técnico impone el papel que tienes (o no tienes) de tu instalación.
El contrato eléctrico de una vivienda tiene tres decisiones y solo dos son elegibles de verdad. La tarifa de acceso 2.0TD no se elige: se aplica de forma obligatoria a todos los suministros de hasta 15 kW, con tres periodos de energía (punta, llano y valle) y dos de potencia. Lo que sí decides es la potencia contratada —y esa se calcula con la curva de carga real de tu contador, no estimando— y el precio de la energía, que se compara en el comparador oficial de la CNMC. Y antes de todo eso, el límite que nadie menciona: tu boletín eléctrico marca la potencia máxima que tu instalación admite. Si quieres más, primero se adecúa la instalación.
Las cuatro piezas del contrato: cuáles decides tú y cuáles no
1. La tarifa de acceso
La 2.0TD es el peaje de acceso a la red y se aplica de forma obligatoria a todos los suministros de baja tensión con potencia contratada de hasta 15 kW, que es prácticamente cualquier vivienda. Es la misma con cualquier comercializadora y la misma en Península, Canarias y Baleares. Si alguien te ofrece "cambiar de tarifa" refiriéndose a esto, no está describiendo bien lo que vende: lo que cambia entre ofertas es el precio de la energía, no el peaje.
2. La potencia contratada
Cuántos kilovatios puedes tener funcionando a la vez. Es el término fijo de la factura: se paga cada día del año, uses o no la casa. Contratar de más es tirar dinero todos los meses; contratar de menos es que salte el interruptor de control cada vez que coincidan el horno y el aire acondicionado. Y tiene un techo técnico que impone tu instalación, no tu voluntad.
3. Si contratas una o dos potencias
La 2.0TD permite contratar una potencia para el periodo punta y otra distinta para el valle. Es útil en casos concretos —recarga nocturna de vehículo eléctrico, acumulación, aerotermia programada de madrugada— y prácticamente irrelevante si tu consumo es homogéneo. Más abajo vemos cuándo compensa.
4. El precio de la energía
Si te acoges al precio regulado o a una oferta del mercado libre, y con qué comercializadora. Aquí no te vamos a aconsejar: no somos asesores energéticos y las ofertas cambian cada trimestre. Lo que sí te digo es dónde mirarlo sin que nadie te venda nada: el comparador oficial de ofertas de la CNMC, que es público, independiente y recoge las ofertas de todas las comercializadoras.
"Me llaman muchas veces preguntando qué compañía es mejor, y respondo siempre igual: no lo sé, y desconfía de quien te lo diga sin haber visto tu factura. Lo que sí puedo decirte es si tienes contratados dos kilovatios que no usas, o si tu instalación aguanta la potencia que necesitas para meter una inducción. Eso se mide, no se opina. Cambiar de compañía te puede ahorrar algo; ajustar bien la potencia te ahorra todos los días del año y encima es gratis de mantener."
— Juan, director técnico de Vist i Fet Serveis, S.L., empresa de reformas en Palma desde 1998.
Los periodos horarios: la estructura que sí conviene conocer
Aunque no se elija, entender la estructura de la 2.0TD sirve para dos cosas muy prácticas: saber cuándo te sale más barato consumir y saber qué potencia contratar en cada tramo.
| Concepto | Periodo | Cuándo |
|---|---|---|
| Energía (lo que consumes) |
Punta | Laborables de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 |
| Llano | Laborables de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00 | |
| Valle | Laborables de 00:00 a 8:00, y las 24 horas de sábados, domingos y festivos de ámbito nacional | |
| Potencia (lo que puedes tener a la vez) |
Punta | Laborables de 8:00 a 24:00 |
| Valle | Laborables de 00:00 a 8:00, y fines de semana y festivos completos |
Estructura de periodos de la tarifa de acceso 2.0TD, aplicable a suministros de hasta 15 kW en Península, Canarias y Baleares. La regulación puede modificarse: verifica los horarios vigentes en la CNMC o en tu factura antes de tomar decisiones basadas en ellos.
Cómo calcular la potencia que necesitas de verdad (con datos, no estimando)
Aquí está el núcleo del artículo. La mayoría de las guías que vas a encontrar te dicen "para un piso de 90 m², 4,6 kW". Eso es una aproximación pobre, porque la potencia no depende de los metros cuadrados: depende de cuántos aparatos de consumo elevado pueden coincidir encendidos. Un estudio de 45 metros con inducción, horno y aire acondicionado necesita más potencia que un piso de 100 metros con cocina de gas y sin climatizar.
El método bueno: mirar tu curva de carga
Tu contador es digital y registra la demanda de tu vivienda de forma continua. Ese registro —la curva de carga— está disponible gratis en el área de clientes de tu empresa distribuidora, y es el dato que convierte esta decisión en una cuenta y no en una intuición. El procedimiento:
- Localiza tu CUPS, el código identificador de tu suministro. Está en cualquier factura.
- Regístrate en el área de clientes de la distribuidora que te corresponde. Ojo: la distribuidora no es tu comercializadora; es la empresa propietaria de la red de tu zona, y es la misma para todos los vecinos, cambies de compañía las veces que cambies.
- Descarga tu curva de carga de los últimos doce meses. Verás la demanda registrada en intervalos, hora a hora.
- Busca tu máximo real. Cuál fue el pico más alto de demanda simultánea del año, y en qué momento se produjo.
- Compara ese máximo con tu potencia contratada. Ahí tienes la respuesta.
Y una precaución antes de bajar la potencia por lo que veas: comprueba de qué mes es ese máximo. Si tus doce meses de datos son de una vivienda que en agosto está vacía porque os vais fuera, el máximo que registras no representa un agosto normal. En Mallorca esto pasa mucho, en las dos direcciones: viviendas vacías en verano y viviendas que en verano triplican su ocupación.
El método rápido: la prueba del día exigente
Si no quieres registrarte en nada, hay una comprobación casera que orienta bastante. Elige el día más exigente que puedas provocar —el que más se parezca a un domingo de invierno con invitados o a una tarde de agosto— y pon en marcha a la vez lo que realmente coincidiría: horno, vitrocerámica o inducción con dos fuegos, lavavajillas, lavadora, aire acondicionado, termo eléctrico si lo tienes.
- Si salta el interruptor de control de potencia: tienes contratado menos de lo que tu vida real necesita. Antes de subir, mira si puedes reorganizar hábitos; si no, toca subir.
- Si aguanta pero notas que va justo: estás en el punto correcto. No toques nada.
- Si aguanta con holgura evidente y nunca en la vida te ha saltado nada: probablemente pagas potencia de sobra. Confírmalo con la curva de carga antes de bajar.
¿Dos potencias distintas? Cuándo compensa y cuándo es complicarse
La 2.0TD permite contratar una potencia para el periodo punta y otra para el valle. Suena bien y en la mayoría de las viviendas aporta poco, así que conviene saber en qué lado estás:
Compensa cuando hay un consumo elevado, concentrado y nocturno que no se produce durante el día. Los tres casos claros: recarga de vehículo eléctrico programada de madrugada, sistemas de acumulación térmica que cargan en valle, y determinadas configuraciones de aerotermia programadas para trabajar de noche. En esos casos puedes mantener una potencia moderada durante el día y contratar más solo para el tramo valle, en lugar de pagar todo el año la potencia alta que solo necesitas de madrugada.
No compensa cuando tu consumo es homogéneo: una vivienda normal, sin coche eléctrico ni acumulación, cuyo pico de demanda se produce precisamente a la hora de cocinar y climatizar —es decir, en punta—. Ahí diferenciar potencias no aporta nada porque el máximo está donde está.
El techo que nadie menciona: lo que tu instalación admite
Y llegamos a la parte que es específicamente nuestra y que ningún comparador de tarifas te va a contar, porque no la ven: la potencia que puedes contratar tiene un límite técnico, y ese límite lo pone tu instalación.
Ese límite figura en el certificado de instalación eléctrica —el boletín— y depende del grado de electrificación con el que se ejecutó la vivienda, de la sección de los conductores, del cuadro de mando y protección y de la derivación individual desde la centralización de contadores. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión define dos grados para vivienda: el básico y el elevado, y este último es el que corresponde cuando hay previsión de más superficie, calefacción o aire acondicionado eléctricos, o consumos elevados.
Traducido a situaciones reales que vemos cada semana en Palma:
- Vivienda antigua sin boletín actualizado. Es lo más frecuente en pisos de cierta antigüedad. Para subir potencia por encima de determinados umbrales, la distribuidora exige certificado de instalación en vigor. Si el tuyo es de hace décadas o no existe, hay que revisar la instalación y emitir uno nuevo — y en muchas de esas viviendas la revisión revela que la instalación no está para pedirle más, como contamos en actualizar la instalación eléctrica de un piso antiguo en Palma.
- Grado de electrificación básico y planes de inducción o clima. Quien quiere pasar de gas a inducción y añadir aire acondicionado suele necesitar más potencia de la que su instalación fue diseñada para dar. La conversación correcta no es con la comercializadora: es revisar circuitos y cuadro antes de encargar la cocina.
- Derivación individual insuficiente. El caso más incómodo, porque la solución sale de tu vivienda: si el cable que va desde el contador hasta tu cuadro no tiene sección para la potencia que quieres, hay que sustituirlo, y eso atraviesa zonas comunes con lo que implica de permisos y coordinación con la comunidad.
- Obra nueva o reforma integral. El escenario cómodo, porque se decide de origen. Si estás reformando, este es el momento de dimensionar pensando en veinte años y no en hoy: el detalle completo, en instalación eléctrica completa en obra nueva.
Tres viviendas de Mallorca y tres decisiones distintas
El piso que pagaba potencia para una casa que ya no existía
Vivienda en el Eixample de Palma, matrimonio jubilado. Nos llamaron por otra cosa —un problema de diferencial— y al revisar el cuadro vimos una potencia contratada notablemente alta para lo que había en la casa. El motivo era histórico: años atrás vivían allí cinco personas, con termo eléctrico grande y varios equipos que ya no existían. Nadie había revisado el contrato desde entonces.
Lo que hicimos: descargar su curva de carga del último año y mirar el máximo real. Estaba muy por debajo de lo contratado, incluso en los picos de invierno. Les recomendamos bajar dos escalones del escalonado normalizado, dejando margen suficiente, y tramitarlo con su comercializadora.
Lo que aprendieron, y me parece lo más útil de este caso: el término de potencia se paga todos los días del año durante años sin que nadie te avise de que sobra. Revisar el contrato cuando cambia la vida de la casa —se van los hijos, se cambia el termo, se quita la calefacción eléctrica— es un hábito que casi nadie tiene.
La cocina de inducción que no cabía en la instalación
Unos clientes de Son Espanyolet estaban reformando la cocina y habían comprado ya una placa de inducción, sustituyendo el gas. En la visita técnica hicimos la comprobación de rigor: potencia contratada baja, instalación original de los años setenta y grado de electrificación acorde con aquella época.
El problema: con inducción, horno y el aire acondicionado del salón funcionando a la vez —un escenario perfectamente normal en agosto— la demanda superaba lo contratado. Y subir potencia exigía certificado en vigor, que no tenían; y la revisión mostró que el cuadro y varios circuitos no estaban para asumirlo.
Cómo se resolvió: renovación de la instalación de la vivienda dentro de la propia reforma —momento óptimo, porque las paredes ya estaban abiertas—, nuevo certificado, y con él la subida de potencia tramitada sin fricción. La lección: el orden correcto es instalación primero, contrato después. Al revés se descubre tarde y caro.
El chalet con coche eléctrico: el caso de la doble potencia
Vivienda unifamiliar en Marratxí con punto de recarga instalado y un vehículo que se carga siempre de noche. Su potencia contratada era alta y uniforme, dimensionada para poder recargar sin restricciones.
Lo que planteamos: revisar la curva de carga separando franjas. Su pico diurno era considerablemente menor que el nocturno, porque durante el día la casa está prácticamente vacía. Encajaba exactamente en el supuesto de la doble potencia: mantener una potencia moderada en punta y contratar la alta solo para el tramo valle, que es cuando carga el coche.
Y una recomendación añadida que aceptaron: programar la recarga para que arranque después de medianoche, no al llegar a casa a las ocho de la tarde. Consumo desplazado a valle, potencia diurna ajustada y cero obra. Aquí, además, la combinación natural es con autoconsumo: lo tratamos en cuánto se ahorra con paneles solares en Mallorca.
Tres preguntas que llegan después
Si pongo placas solares, ¿puedo bajar la potencia contratada?
No necesariamente, y es un malentendido frecuente. La potencia contratada cubre tu demanda simultánea máxima, y esa demanda puede producirse perfectamente de noche o en un día nublado, cuando tu instalación fotovoltaica no está produciendo. El autoconsumo reduce la energía que compras a la red —el término variable— pero no elimina la necesidad de tener potencia disponible cuando el sol no está. Bajar potencia después de instalar placas solo tiene sentido si la curva de carga demuestra que tu máximo también ha bajado, cosa que ocurre en instalaciones con acumulación pero no siempre sin ella.
¿Cada cuánto debería revisar mi contrato?
No hay una regla, pero sí hay tres momentos en los que hacerlo es casi obligado: cuando cambia el equipamiento de la casa (entra inducción, aire acondicionado, aerotermia, punto de recarga; o sale un termo eléctrico o una calefacción), cuando cambia quién vive en ella (se van los hijos, se alquila, pasa a ser segunda residencia) y cuando haces una reforma, porque es el momento en que la instalación se puede adecuar a lo que quieras contratar. Fuera de esos momentos, una revisión cada pocos años basta — y si nunca lo has hecho, hoy es un buen día.
¿Y si mi vivienda es de alquiler turístico o de temporada?
Es un caso muy mallorquín y tiene su particularidad: el consumo se concentra brutalmente en unos meses y el resto del año la vivienda puede estar prácticamente vacía. Dos consecuencias prácticas. Una: la potencia hay que dimensionarla para el escenario de ocupación máxima —una casa llena en agosto con clima funcionando— y no para la media anual, porque el interruptor no entiende de medias. Y dos: el término fijo se paga igualmente los meses vacíos, así que en estas viviendas ajustar bien la potencia tiene más recorrido que en una vivienda habitual. Sobre las reformas que estas viviendas necesitan antes de alquilarse, tenemos guía específica: reformas para vivienda vacacional en Mallorca.
¿Quieres saber qué potencia admite tu instalación antes de tocar el contrato?
En Vist i Fet revisamos el cuadro, los circuitos y el estado real de tu instalación, te decimos qué potencia puede asumir y qué haría falta para subir si la necesitas. Somos instaladores autorizados y emitimos el certificado cuando procede. Visita técnica sin coste en Palma y toda Mallorca.
Solicita tu visita técnica gratuita →
Ver también: Electricistas en Mallorca → · Cómo aumentar la potencia contratada →
Preguntas frecuentes sobre el contrato eléctrico de una vivienda
¿Qué potencia necesita mi vivienda?
No depende de los metros cuadrados sino de cuántos aparatos de consumo elevado pueden coincidir encendidos. La forma fiable de saberlo es consultar la curva de carga de tu contador en el área de clientes de la distribuidora y comprobar cuál ha sido tu máximo real de demanda en los últimos doce meses, verificando que ese máximo corresponde a un uso representativo de la vivienda.
¿Cómo sé si tengo contratada más potencia de la necesaria?
Dos señales: que nunca te salte el interruptor de control ni con todo funcionando a la vez en el día más exigente, y —la fiable— que tu máximo registrado en la curva de carga quede claramente por debajo de lo contratado. Antes de bajar, deja margen: volver a subir tiene trámite y, según el caso, coste.
¿Qué es la 2.0TD y se puede elegir?
Es el peaje de acceso a la red, obligatorio para todos los suministros de hasta 15 kW, con tres periodos de energía y dos de potencia, igual en Península, Canarias y Baleares. No se elige ni cambia entre compañías: lo que cambia de una oferta a otra es el precio de la energía, no el peaje.
¿Cuáles son los horarios de punta, llano y valle?
En laborables, punta de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00; llano de 8:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 24:00; valle de 00:00 a 8:00. Fines de semana y festivos nacionales son valle las 24 horas. Para la potencia, punta son los laborables de 8:00 a 24:00 y valle el resto. Verifica los horarios vigentes, porque la regulación puede cambiar.
¿Cuándo compensa contratar dos potencias?
Cuando hay un consumo elevado concentrado en horario nocturno o de fin de semana que no se da durante el día: recarga de vehículo eléctrico de madrugada, acumulación térmica o aerotermia programada en valle. Si tu pico de demanda se produce a la hora de cocinar y climatizar, diferenciar potencias no aporta nada.
¿Puedo contratar la potencia que quiera?
No. El límite lo marca tu instalación: figura en el certificado de instalación eléctrica y depende del grado de electrificación, la sección de los conductores, el cuadro de mando y protección y la derivación individual. Para contratar por encima hay que adecuar la instalación y emitir un nuevo certificado. En viviendas antiguas, la conversación empieza revisando la instalación, no llamando a la comercializadora.
Fuentes y referencias
- CNMC — Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Estructura de peajes de acceso 2.0TD, periodos horarios y comparador oficial de ofertas de energía, público e independiente. cnmc.es
- Real Decreto 842/2002 — Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión. Grados de electrificación en viviendas, previsión de cargas, circuitos, protecciones y certificado de instalación. BOE. boe.es — REBT
- IDAE — Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. Documentación sobre consumo eléctrico doméstico y eficiencia en el hogar. idae.es
Contenido divulgativo elaborado desde la perspectiva de una empresa instaladora. No constituye asesoramiento energético ni recomendación de comercializadoras u ofertas. La estructura tarifaria y los periodos horarios están sujetos a la regulación vigente en cada momento: verifica siempre los datos actualizados en las fuentes oficiales antes de tomar decisiones.
